domingo, 18 de marzo de 2012

Una Retórica Infalible

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Levantar la palabra como un juguete abandonado y darle cuerda. Que en el silencio produzca ese desconcierto que provocan las aves cuando cantan en la noche. Colgarse de una retórica infalible, viva, como un pulmón alado; humilde, pero contundente.
            Palabra nocturna permanente. Que camine entre los escombros de nuestra ciudad sometida. Y traiga esperanza… En el verbo, una acción contenida, posible; que la renovación, que la revolución se incuba en el pensamiento, no en el hastío, ni en las armas.
            El ser humano. Ese animal condenado eternamente por la razón, ese animal con capacidades diferentes, que se deja alienar por su propia naturaleza, que la presume, pero no la engendra. Hace falta un espejo en este salón de vanidad, hace falta una evolución introspectiva.



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domingo, 22 de enero de 2012

Sincronía



      Nos conocemos sinceramente. Hemos estado juntos y en paz, sin pedirnos nunca algo. Hemos sido juntos, en caminos paralelos que, de vez en vez, han anidado en el mismo ángulo para alcanzar el mismo amanecer.
     Nos creamos una valiosa, aunque frágil intersección; no es material, es como un abismo oscuro y silente, una audaz coincidencia en el panorama de nuestros destinos.

                                             Siento que te conozco de algún abismo.

     Las cosas que callo, las acumulo en un lugar que pienso, tú conoces. Intuyo que te enteras, pero también callas. Callamos suficiente. Y ante nosotros crece como una lápida siniestra, el silencio que acabará por separarnos para siempre.


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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Solidaridad con Ciudad Juárez. Sí a la paz. Denuncia.

Reprimen
cualquier
cosa
que
se
solidariza
con
la
paz.
No les gusta la paz.
Y
te
quitan
la
cámara
porque
saben
que
están solos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Literalia: "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño. Estudio de Fricción.

Ni siquiera me atrevo a recomendarlo. Este es un libro maldito, esquivo, sensible e insolente, por momentos parece estar escrito sin un reflejo de auditorio. Su intensidad esquiva recae en una historia huérfana, sin narrador válido; sus narradores llueven desde las secciones más opuestas de la vivencia humana para crear una exasperante impotencia en el lector, quien no podrá asir el hilo central de la novela.
Sin embargo ésta es su magia, Bolaño creó con gran inteligencia la historia de una verdad absoluta, que es material porque está vivida, pero como toda verdad absoluta, es tan inefable, que se convierte en un espejismo. Esta contradicción irónica tiene cabida en un mundo donde cada personaje, -mil personajes- cuenta su perspectiva torcida sobre su generación, a manera de que no haya mentira, sólo un cúmulo de versiones posibles que no se pueden armar, porque el rompecabezas de la vida carece de contornos, pero que al conjuntarse, resumen lo que fue durante varias décadas, una realidad.
Cuando leí el final, reflexioné sobre esta sensación que me dijo, “no has entendido este libro”, no lograba responderme por qué, después de tanta atención, era incapaz de encontrar un pegamento que explicara las distorsiones de la historia. Entonces me asaltó el recuerdo de otro libro igual de enigmático: Farabeuf, de Salvador Elizondo, un libro opuesto a Los detectives salvajes en extensión, pero identificado con éste por la necesidad de narrar una verdad. Esta novela fue subtitulada por la editorial, y a pesar de Elizondo, Crónica de un instante, y aunque el autor lo sufrió, me parece un acierto para el tema que nos concierne; en ella, la obsesión por la verdad trataba de reducirse a un momento fugaz, pero definitivo, azotado por demonios sensoriales, supurante de una lava emocional, lenta y corrosiva, tan implosivo aquel instante, que era capaz de explicarlo todo. Era una fracción verdadera de la realidad.
Pues bien, Los detectives salvajes es la crónica del colectivo los "Real Viceralistas", pero no específicamente, sino como ejemplo de la coincidencia aleatoria que universalmente nos hace víctimas de la socialización. Habla de todo lo que nos pone en movimiento: la creatividad, el carácter, las condiciones impuestas. Sobre todo la inspiración, ese momento de inflexión que curva las elecciones y nos divide. Todo esto, sumado a la marea de narradores, intenta describir una fracción verdadera de la vida.
Podría decir que habla de la vida de Ulises Lima y Arturo Belano, o la búsqueda de Cesárea Tinajero, o el grupo literario de los "Real Viceralistas", que alude metafóricamente a cualquier corriente literaria surgida en el siglo XX, pero creo que estaría reduciendo un libro en extremo simbólico a su instrumento.
En lugar de esto, diré que el libro se obsesiona con la verdad, no porque crea en los absolutos o quiera ser definitivo, sino porque quiere fotografiar el fantasma del miedo. Todas sus facetas, esos motivos incomprensibles que hacen que los seres se replieguen sin razón aparente. Finalmente comprendí que es un libro sobre La Despedida; ese evento amordazado por el duelo. Interminable o fugaz, pero doloroso. Despedida no como distanciamiento mutuo, sino como un instante de comprensión individual y propia, Despedida como el instinto social de reiterar la soledad y Adiós como el ente multifacético que resume la realidad; es un libro que se opone al paradigma clásico de que la vida tiene altibajos y de la búsqueda de la felicidad, su premisa es que Se Es, a pesar de todo lo primordial.

martes, 20 de septiembre de 2011

Puntos suspensivos 2

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Y la improcedente circunstancia de deletrear las analogías del miedo, 
de desplazarlas una a una, 
como si fueran capaces de dispersar el terremoto de la nada. 
Las defensas tránsfugas de la duda.



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lunes, 19 de septiembre de 2011

Puntos suspensivos

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Una complicidad macabra entre el olvido y la memoria, 
y la anegada constancia de la derrota.
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miércoles, 24 de agosto de 2011

Instructivo para crear la ansiedad perfecta…

Exposición de Motivos. Considerando que nuestro pequeño mundo posmoderno se ha convertido en la nueva nicotina; que, defendiéndolo a capa y espada, hemos decido afectarnos, traumarnos y obsesionarnos con cada nimio e insustancial incidente; que la pereza de modificar las cosas que nos molestan es la nueva prioridad: Traemos ante usted el MANUAL DE LA DISPERSIÓN, edición especial: Cómo hacer del ser una verdadera e intolerable levedad, no chingaderas…
Comencemos por plantear el escenario básico de lo que es su vida como mexicano hasta ahora.
Se siente solo, abandonado por sus seres queridos; sus amigos tienen más amigos y esto le conflictúa;__________ su planta ha muerto y se niega rotundamente a aceptar su responsabilidad.__________ Ha visto un perro flaco en la calle y no hizo nada al respecto, pero piensa en él.__________ Ha estado a punto de atropellar un ciclista y esto le indigna, porque su espacio como automovilista está siendo invadido;__________ no sabe cómo repartir los dos litros de agua que debe consumir diariamente.__________ Le preocupa la política de México porque las marchas lo hacen llegar tarde al trabajo.__________
Si ha respondido positivamente a estas sentencias es usted un orgulloso merecedor de la etiqueta EGOÍSTA ANSIOSO DE BAJA CALIDAD HUMANA. Felicidades, no está usted solo. Si no se identifica, pero nunca ha ayudado a un perro, puede entrar en la descripción perfectamente, no se preocupe.
Ahora, consideremos un momento la posibilidad de un cambio hacia la solidaridad; Listo, nos rehusamos.
Paso siguiente: Abracemos con amor y pasividad nuestro egoísmo, como si fuera la sustancia misma que nutre nuestra calidad de vida; consideremos que a partir de hoy podemos llevar una existencia de interés propio y autosuficiente, pero para ello debemos desprendernos de esa necesidad que opaca nuestra alegría: la necesidad de que cualquier otro ser humano sea empático con nosotros, desde las más mínimas categorías hasta las mayores, es decir, no esperemos que se nos ame por lo que somos, sino por lo que poseemos, y no esperemos que un defensor de derechos humanos nos haga el paro cuando suframos una intransigencia. ¿Porqué? ¡ES MUY FÁCIL! :D Porque hay algo que usted ha olvidado a fuerza de pensar tanto en sí mismo. Que la sociedad es un acuerdo civil, ha sido construida para que la convivencia no sea rapaz, indiferente o abusiva; sin embargo usted no está de acuerdo, usted se prefiere a sí mismo, pero está obligado a vivir dentro de ella, porque algún día quiere comprar una casa en Polanco.
Por eso le ofrecemos esta metodología sencilla para sobrellevar los disgustos que la vida en sociedad puede ocasionarle. Llamémosle el método del “espejito, todo lo que me digas será al revés”. Si yo no aporto, no espero que me den, si yo soy ambiguo, no espero que los demás sean congruentes, y así sucesivamente. Sea usted un incivil mejorado, pero moderado.
En conclusión, las ansiedades que le quitan el sueño constantemente… seguirán ahí, porque usted rehúsa a considerar la posibilidad de un cambio.
Pero ¡Felicidades! ahora la ansiedad será perfecta y, cada vez que se pregunte ¿porqué me siento así? Puede volver a identificarse con todo lo anterior y obtener una respuesta. Y, si nos permite añadir, Sí, todo es su culpa, TODO, la pobreza, el abuso de autoridad, las gentes que no le dejan bajar del metro etc., todo es su culpa. Pero no se intimide, también es culpa de los demás, porque esto, grandísimo inconsciente, es una sociedad.