jueves, 18 de marzo de 2010

Pepenadas. El terror de las babosadas

El martes por la tarde, Denise Maerker dijo en su programa que hay informes sobre colonias enteras donde todas las familias trabajaban para Luz y Fuerza [ergo, se sabe de comunidades enteras que hoy están desempleadas]. Acto seguido, criticó severamente las declaraciones del dirigente del sindicato donde asegura que respaldará toda manifestación violenta o pacífica que sus adeptos lleven a cabo.

Es razonable oponerse a la violencia. Sin embargo estoy segura de que si toda la familia de Denise estuviera desamparada, ella también se iría a la guerra. Hay maneras de plantear los escenarios.

Apoyo total al SME

What a wonderful world. La travesía del ferry1

Nos dirigimos a Mazatlán entrando directamente en su caluroso diciembre. La ruta era infinita, llena de sorpresas; iríamos a La Paz y Los Cabos, tal vez después Nayarit, con sus abstractos huicholes. Se levantó un peso de mi pecho cuando descubrí que no sufro mareos en los barcos y pude eliminar de la lista el penúltimo medio de transporte que me faltaba por utilizar (aún resta el tren).

La novedad del Ferry era apabullante y sí, por supuesto que tuve la oportunidad de levantarme a un marinero, pero los militares de cualquier raza sí que los discrimino. Vivimos un día a través de puertas pequeñas que parecían de submarino, dormimos en un camarote con pequeñas literas dispuestas a cada lado, donde una reminiscencia de guerra en un susto se evocaba; salimos a cubierta… por fin puedo usar esa jerga oceánica que en la ciudad es tan ridícula.

Espectacular fue cuando tierra ya no a la vista y nos rodeamos de sal y agua, azul aguamarina. Pero la noche más nocturna de mi vida estaba por llegar. No me perdí el placer de escribir y leer un poco en los pasillos laterales del barco.

Cuando llegó el momento nos reunimos en la popa a mirar la noche, que estrenaba un concierto de estrellas donde una soprano retando a la Callas, emergió del océano como Afrodita en su mejor representación. Opacó a las estrellas, toda ella blanca y redonda, haciendo de sí misma su propio reflector. No olvidaré la imagen luminosa reflejándose sobre la línea invisible que divide el mar y el cielo cuando ambos son absolutamente negros y, si bien se esparcían pequeños reflejos en las olas, había dos imágenes idénticas bien quietas, una arriba de la otra.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Convocando a la justicia: Anabel Ochoa 1955-2008. Aniversario Luctuoso


No he querido dejar pasar este aniversario tan importante con la esperanza de que alguien más lo recuerde tan nítidamente como yo. El pasado 19 de noviembre perdimos a Anabel Ochoa, Sexóloga: pero también amiga, escuchadora profesional, cuya actuación tanto en la vida cotidiana como en la acción profesional estuvo siempre regida por una ética impecable. Escucharla nos hacía cada día ser un poco menos hipócritas, más conscientes.

Esta noche le rindo homenaje porque, hasta donde recuerdo, es la única persona dentro de los medios de comunicación que me ha hecho reflexionar verdaderamente, así como ampliar mis parámetros de justicia. Anabel siempre estaba convencida de lo que decía, los pocos errores que tenía, los corregía humildemente; siempre pugnó porque tuviéramos una vida abierta, que no nos sometiéramos a las imposiciones sociales, y que no permitiéramos que la vida se nos dañara a causa del abuso.

Es la única locutora a la que escuché tratar a los homosexuales como verdaderos iguales, no sólo de dientes para afuera, gracias a ella sé la diferencia entre trasvesti y transgénero. Verdadera feminista, hizo trizas el ardid generalizado de que el feminismo es el equivalente del machismo. Cuantas veces corrigió a las radioescuchas que no querían llamarse feministas por pudor, o porque no querían ser radicales diciendo que todos debemos ser feministas, porque ello no conlleva un afán de sometimiento contra el otro, sino una demanda de equidad humana, lo cual es perfectamente justo.

Su buen humor, su felicidad para ver la vida como algo que hay que gastar tremendamente, al final nos hizo dudar si debíamos llorarla, o mejor reírla… debo decir, que a pesar de ello, no pude evitar compartir unas cuantas lágrimas, pensar que aún no era tiempo de que partiera. Un poco egoísta, pensé en todo lo que me faltaba por aprender. Ahora que ha pasado un año, veo que aquello no tenía fundamento; pues con ella aprendí lo más sustancial: seguirme formando diariamente, sin tregua, como un ser humano solidario, crítico y ético. Ahora sólo me queda ésta nostalgia y el cariño, porque en verdad la extraño mucho.

Un gran aplauso a una vida más corta de lo convencional, pero también más fructífera.


Fotografía tomada de www.cnnexpansion.com

lunes, 16 de noviembre de 2009

Arte... Arte. LUPITOELOGÍA: La Lupita festeja 18 años de vida.


Hay reencuentros que dan pena, una dice ¡No por favor, no más Menudo Melcocha, mis oídos sangran, me derrito! Pero hay de reencuentros a idem. Dios los bendiga ésta noche, pues de no ser por ellos no habríamos presenciado la conmemoración de los 18 años de LAAAAAA LUUUUUPITAAAAAAAAAA.

¡Sí señor! Estos dioses melódicos se presentaron con su alineación original éste 14 de noviembre en el Teatro Metropólitan ¡Cómo extrañaba el público a Rosita! fue la que con más cariño se ovacionó. Y Lino Nava, que nunca deja de impresionarnos, fue alumbrado por un reflector, quedando en oscuridad el resto del teatro mientras tocaba los primeros y explosivos acordes de “Ja, ja, ja”. Héctor Quijada, por su parte, se adueñó del escenario con unas contorsiones propias del ser que nace con el don del ritmo.

El concierto abrió con un duelo de baterías entre Domene y el más reciente baterista de La Lupe, prestándose respetos mutuamente como si no se merecieran tal honor. Así comenzó el sonido ecléctico que los caracteriza, que va del rock al funk y de regreso, y que los ha consagrado como una de las bandas más importantes de México. No podría enumerar el setlist completo, pero nos dejaron escuchar tan memorables canciones como “Me cae”, “Funkito”, “Cómo será la mujer”, “Kukulcan”, “Eréndira” Antena”, “El funeral del payaso”, “Hasta morir” y “Hay que pegarle a la mujer”, entre otras.

Nos fuimos de espaldas cuando Rosa cantó “El país de la lujuria”, pero los desmayos no cesaron ahí, continuaron cuando el Abulón de Víctimas del Doctor Cerebro fue invitado al escenario para cantar “Batalla” a dueto con Héctor. Hubo dos momentos conmovedores: cuando tocaron "Llévame", canción listada en el soundtrack de la cinta Km 31 y la dedican a Santa Sabina “por hacer de lo oscuro lo divertido” y cuando Héctor hace un berrinche porque se descomponen las pantallas luminosas (juegos de luz que, mientras funcionaban, hacían las delicias del espectáculo).

Y la diversión no iba ni a la mitad, por supuesto la explosión de endorfinas tuvo mucho que ver con algunas de las últimas canciones, “Supersónico”, la “Paquita disco” y, cómo de que no, “Contrabando y traición”

Una noche inolvidable; los que la presenciamos podremos presumir que sí vivimos cuando estemos en nuestro lecho de muerte, ¡Viva la Lupe, Olé, olé, olé, olé, Lupe, Lupe!

P.D. Un abrazo cariñoso a mi concertmate cuya llanta vehicular didn’t make it y sucumbió en los alrededores de la madrugada posterior. Las peripecias propias del hang out nocturno ¿Qué le vamos a hacer?

viernes, 2 de octubre de 2009

Convocando a la justicia: 2 de Octubre no se olvida.

Conozco mucha gente harta de las manifestaciones, y de algún modo no los culpo, el tráfico cotidiano es ya un enorme peso como para estar coronado con impedimentos aleatorios. Sin embargo, cada vez que oigo un berrinche en contra de quien lucha por lo que le corresponde, siento como si me enterraran un palillo en el oído. Y mis razones tengo para no ser tan tolerante con estas opiniones, creo que la gente se molesta porque no tiene la sensibilidad para ser un poco solidaria. Porque quien se queja demasiado de las manifestaciones es indiferente a que los abusos sean perpetrados impunemente, o en el peor de los casos, está de acuerdo con tales abusos. Por supuesto que no generalizo, sé que hay gente que tenía una urgencia o que pudo perder su trabajo por llegar tarde, y también estoy consciente de que sí hay manifestaciones con “línea”; a lo que me opongo es a meter todas las demandas sociales en el mismo saco de inutilidad, a prejuiciar a los demás por carecer de conciencia social. Lo urbano o la “modernidad” nos han vuelto demasiado egoístas.

Hoy la ciudad se detuvo para recordar el 2 de octubre, y en los noticieros sólo escuché detracciones. No seré tan inocente para creer que todos los contingentes son bien intencionados, pues hay grupos a los que les gusta hacer ruido, pero en la sombra hacen los tratos más cínicos que se hayan visto jamás. Es verdad, la Marcha Anual del 2 de octubre está llena de hipócritas, pero también hay gente sincera. Por ese espíritu persistente no debemos demeritar la verdadera inspiración de su protesta: bien se dice NI PERDÓN, NI OLVIDO, porque, ese “estorbo de marcha” como le llaman, grita que no olvidamos el asesinato de los padres de los amigos que nunca tendremos, que no perdonamos la muerte del que pudo ser el ingeniero que compusiera el mediocre sistema de aguas que hoy en día nos tiene en vilo; no perdonamos como nos quitaron al posible profesor que nos hubiera cambiado la forma de ver el mundo. Asesinaron un poco más que hermanos e hijos. ¿Y porqué? Porque Díaz Ordaz tenía prisa por mostrar un México sin problemas en las Olimpiadas.

A México le costó demasiada sangre, demasiada vida, demasiado amor: creo que podemos prescindir una tarde de Reforma y Eje central.

jueves, 1 de octubre de 2009

Pepenadas. El terror de las babosadas

Distinguida marca de detergente-suavizante ha sacado al mercado un producto muy innovador. Sin quemar a la pobre compañía que lo ha hecho (todos hemos visto el comercial), alega que ¡Mantendrá mi ropa oliendo a recién lavada por meses!. Y el marido y los hijos de la protagonista del comercial quedan anonadados al creer que la semidedicada ama de casa lava diario sus sábanas y toallas (no tan anonadados por el gasto de agua que la madre-esposa estaría perpetrando si fuera así).

Mensaje no muy oculto: puedo tener mi ropa perfectamente cochina sin que la gente lo note.

Mensaje sugestivo: Reimplementemos los clichés machistas que hacen su nido discursivo sobre la utilidad de la mujer, escondiéndolos un poco detrás del velo de la tecnología.

¡Qué farsa!

Literalia: Impresión de Kafka

Homenajeemos la obra de un gran escritor, de cuya obra he tenido la oportunidad de leer El Proceso, El Castillo y, quién no se ha acercado a La Metamorfosis: Hablo por supuesto de Franz Kafka. Quién puede negar que al leerlo parece que nos absorbe otro mundo; podemos quedar exhaustos con sólo tres páginas, pues es capaz de generar una atmósfera de angustia que nadie más ha llegado a completar del mismo modo.

Habrá quien lo defina como un autor que inventa ambientes tan inconexos con la realidad que identificarse en lo cotidiano con ellos es sencillamente absurdo, a no ser que nos encontremos en las oficinas de Hacienda. Pero en mi opinión la magia de Kafka radica en todo lo contrario, consiste en impregnar en el papel, la realidad verdadera de la condición humana, sólo que exponenciada. Presiento que la intención es mostrar la ausencia de comunicación de que somos víctimas. Sus situaciones son, por supuesto, muy específicas, tratan siempre de un personaje que, por alguna razón, se halla de pronto desconectado del ritmo social que le rodea. Pero un detalle muy particular es que tal personaje es en mayor o menor medida anónimo; éste anonimato puede interpretarse finalmente como una generalización que se presente ante el espectador como un espejo. Y tales personajes absolutamente centrales, son, a pesar de su anonimato, los únicos con los que llegamos a intimar dentro de las tramas, porque los demás tienen personalidades tan difusas que es difícil interpretarlas. De este modo, K. y Gregorio Samsa están siempre solos, pues aquellos personajes alternos no los aceptan dentro de sus círculos porque no tienen un asidero social que los conecte, como si su afecto por ellos estuviera mal entendido, o condicionado por estándares ajenos a las capacidades de los aislados y solitarios.

Todo esto me conduce a interpretar que el conflicto es la incapacidad de transmitir mensajes emocionales. Tal vez Kafka decía entonces que el largo camino de la comunicación humana, tan enaltecido y sobrevalorado es un espejismo, porque nadie es capaz de expresar lo que quiere o siente, o idénticamente, nadie es un receptor efectivo. Por ende nos quedamos en una comunicación recortada, que nos ayuda a ser amables o agrestes por interpretaciones subjetivas que no hablan de quien nos rodea, sólo de nosotros mismos.

De modo que el principio de angustia está absolutamente justificado y se presenta como la cuestión más lógica y natural, pues además de no poder comunicarnos, somos inconscientes de ello, y la frustración es sólo un recurso defensivo que tenemos como respuesta a la realidad verdadera.